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Un Muro de Sonido que Ensordece el Corazón

Aug 08, 2019

La vida se encuentra repleta de momentos a lo largo de su desenvolvimiento. Cada uno de sus componentes, bien sean temporales o físicos, contemplan un secreto maravilloso del cual cada persona puede lograr un aprendizaje distinto a través de la reflexión ferviente y apasionada. En la música, este fenómeno (por llamarlo de alguna manera) sucede de manera esporádica y subsecuente; de tal forma, la actitud y el momento por el cual se esté atravesando repercutirá en forma directa en la manera como se analiza y se obtiene lo que la melodía, la letra, el ritmo y demás componentes nos plantean.

Para Hans Zimmer, uno de los más grandes creadores de soundtracks de películas, no existe un solo modo de percibir una escena musical. Argumento que se ve reflejado, sobre todo, por los inagotables muros de sonido que coloca pieza tras pieza. Una acción que, a diferencia del mundo musical cotidiano, invita a la persona a tomarse el tiempo necesario para lograr captar la enseñanza, e interpretar su propio sentimiento en ese momento pero ¿por qué?

Tome alguna de sus piezas, no importa cuál sea. Preferiblemente una que parta de alguna escena conmovedora o dramática ( o que al menos le genere esa sensación), y colóquese un par de audífonos. Sitúese en un lugar con una vista que le recuerde alguna situación pasada, o le refresque la vida; cierre sus ojos a continuación, desliguese del mundo y ponga en marcha la pieza musical. Escúchela, siéntala, vívala. Introdúzcase en cada compás, en cada ritmo, en cada nota, en cada instrumento. Ahonde en ese silencio inexistente creado por la grandiosa simetría y funcionalidad de múltiples técnicas de sonido que son escuchadas a lo lejos de tan hermosa composición y busque la inspiración que dio pie a esa maravillosa obra. Incluso más. Busque usted mismo una inspiración para colocar aquella obra e imagine que usted la ha escrito, sin saber para qué o cómo; solo porque un gran amigo se lo ha solicitado. Y allí estará la cuestión.

Para la banda sonora de Interstellar, se cuenta que Christopher Nolan le comentó a Hans Zimmer que creara una pieza para un escena donde un padre le decía a su hija menor que debía irse de viaje, entonces ella le preguntaría ¿por cuánto? A lo que él no sabría contestar. Entonces, el productor musical se puso en marcha y creó parte de lo que fue el soundtrack de una de las películas científicas más grandes de todos los tiempos. Donde el soundtrack parecía estar sumamente acorde con la temática de silencio y emoción que representa un viaje por el Universo, pero que sin duda no había sido planeada en primer lugar para ello. Sin embargo, esto mismo nos recuerda que quizás en la vida aquello que suele estar más conectado con nuestro entorno, no es más que la percepción de un Muro de sonido que ensordece el corazón, y que está compuesto por un centenar de trabajo previo que se ve reflejado en nuestra experiencia para amar lo que hacemos.

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