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El mal escondido tras los ídolos

Aug 23, 2019

En la serendípica cotidianidad de la vida, el ser humano suele observar en los demás aquello que más necesita o carece, dado que pretende superarse con base en eso ajeno o porque decide frenar voluntariamente su progreso con críticas en muchos casos cargadas de pensamientos que no le pertenecen del todo, sino que son manipuladas por un entorno dañino que juega con su subconsciente.

De esta forma, dando paso a una serie de personas a las cuales se les denomina de diversas maneras: Ejemplo de vida, admiración, o sencillamente, ídolos. En otro momento, quizás, podría hablar acerca de cómo los malos comentarios generan que estos activistas (que pueden ser tanto conocidos como poco famosos) caigan en una serie de malos pasos al intentar complacer hasta la más mínima opinión. Sin embargo, mucho más allá de la obviedad de esta infinidad de situaciones, es necesario establecer cómo el simple hecho de contemplar a una persona u objeto como una idea perfecta es un claro ejemplo de la falta de educación que la sociedad actual vive, pues implica intentar realizar, en primer lugar, las metas subconscientes de nuestro pensamiento en alguien más al cual nunca llegaremos a conocer al 100%.

En segundo lugar, porque implica una serie de malinterpretaciones que nacen de lo que probablemente esa persona quisiera mostrarnos pero que puede tener un trasfondo aún mayor. Lo cual, naturalmente, puede generar que al surgir un cambio se voltee la balanza y ahora comience una perspectiva dañina hacia dicha persona. Que, en tercer lugar, procura que se pierda el enfoque hacia nuestra propia realización y la de las metas que ello conlleva. Pues, indica gravemente cómo no somos capaces de desplazar esos pensamientos a una perspectiva mejor en la cual no necesitemos colocar a alguien por encima de nosotros sino a nuestro lado, dando un apoyo o sencillamente trabajando en equipo de forma moral.

Por ende, procuremos centrarnos un poco más en aquello que a nosotros nos puede ser útil, y ser nuestra propia meta en todo momento. Así, creo yo, seremos un poco más felices con el tiempo.

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