Danielperales

Jugar Garrote

Sep 13, 2019

Jugar garrote es un camino. Largo, doloroso e incomodo. No es tandivertido aprender a jugar garrote. El duende, no es de cuentos de hadas, si no mas bien de la naturaleza indómita, de esa energía primigenia desenfrenada, en donde los opuestos, forman conjunto dando origen a usos, formas y maneras terriblemente hermosas.
Así pues, nos gusta lo hermoso pero no lo terrible. Aunado a eso su forma de enseñanza es eminentemente oral, así que se sale de los códigos convencionales a los que estamos acostumbrados para aprender. Por ejemplo no existe conteo, tiempo o numero de repeticiones estándar en la clase, se trabaja mas bien con la energía, esta falta de conteo que aparentemente carece de estructura genera un gran estrés en el participante obligandolo a estar presente (en el ahora), esto, aunado al castigo recibido y el dolor consecuente complica la situación. Así que la sensación generada no es cómoda, no es de victoria o satisfacción, ni mucho menos de haber obtenido un producto por el que se pagó.
Tampoco hay competencias, trofeos, medallas. Dejando su canto solo para quienes saben oírlo, es algo intimo entre los dos jugadores y cuanto mas de las pocas personas concurrentes al patio.
Existen mucho otros factores pero no es objeto de este texto exponerlos todos ni mucho menos. Solo decir que jugar garrote venezolano es un camino! largo , doloroso e incomodo.

En la foto: practica seminario dado en Italia 2019

Last Comments