AlfredMuller

¿Y tú te hubieras aventurado en esta historia?

Sep 21, 2020

Estaba agotada después de subir por 3 horas la montaña. Mi grupo de amigos me dejó atrás. Sola. Ni se percataron, pero solo faltaban unos minutos para llegar a la cima. Tomé un poco de agua para hidratarme, y me tomé unas selfies con el móvil. El paisaje era bellísimo.

Revisando las fotos, me di cuenta que al fondo se veía la entrada a una caverna. No llamaba la atención en verdad. Era insignificante. No parecía tener más de unos pocos metros de profundidad. Solo serviría para cubrirse un rato del Sol, o para el resguardó de algunos animales. Ni siquiera sé porqué la noté.

  • Espérame para la foto. Gritó con picardía un hombre joven a los lejos.

¿Y este quién es? Pensé con preocupación. No me gustan los hombres desconocidos, y menos estando sola. Mejor sigo avanzando, pero el hombre trotando me alcanzó. Era muy bello, alto, cuerpo atlético. Vestía deportivo sin camisa. Parecía un joven príncipe. Creo que su belleza me paralizo inconscientemente, porque soy muy desconfiada para esperarlo. Hace falta más que un cuerpo bonito para captar mi atención.

  • ¿Qué haces aquí sola princesa? Preguntó con una sonrisa encantadora.
  • No estoy sola, mis amigos están más adelante, afirmé con antipatía.
  • Ahora nos podemos tomar la foto, dijo él.
  • No me voy a tomar una foto contigo. No te conozco. No sé quién eres, le contesté.
  • Soy quién te vino acompañar princesa.
  • Estoy acompañada por mis amigos, no seas necio, le dije.
  • Yo no veo esos amigos, afirmó él.
  • Están más adelante. Me están esperando.

Estaba siendo ruda con él, pero en el fondo, me caía bien, era cautivador con sus expresiones corporales. Se veía buena persona, pero no hay que confiarse en extraños. En la confianza está el peligro, dijo el filósofo Tales de Mileto. Así que mejor mantener la distancia. Cuando llegue donde mis amigos, los regañaré por dejarme sola. Los quiero mucho, pero han sido desconsiderados. Soy muy nerviosa en estas situaciones, aunque en realidad sentía tranquilidad y paz en esta naturaleza. Me desconocía yo misma.

  • ¿Y esa caverna? Preguntó el caballero.

¿Otra vez la caverna? ¡Que extraño! Pensé.

  • No es nada, le dije. Allí se resguardan los animales.
  • ¿Cómo sabes? Preguntó. Él se asomó, y dijo, no veo animales allí.

En ese momento salió un murciélago y le pasó por el frente de su cara. Él reaccionó hacia atrás del susto.

  • Jajajaja Me reí a carcajadas. Ves que eres necio.

Después del susto, él sonrió y se adentró en la caverna.

Pensé que debía aprovechar y salir corriendo, pero algo llamaba mi curiosidad. No sé si era ese hombre, esa caverna misteriosa, o ambas cosas. De cualquier manera, yo mejor me voy, me dije a mi misma. Me di la vuelta para seguir mi camino, cuando escuché:

  • ¿No vas a entrar princesa? Esto está interesante. Ven para que veas.

Capítulo II

No me pude resistir, y entré. Al entrar no vi nada especial y no lo vi a él. La caverna era como la había imaginado. Nada especial. Una caverna muy pequeña, del tamaño de una habitación. ¿Pero dónde está él? Pensé. Luego escuché:

  • ¡Por aquí!
  • ¿Por dónde?

De repente aparece asomando su cabeza. Increíble. Había un pasadizo prácticamente imposible de percibir a la vista. No sé cómo lo detectó. Lo seguí entrando de medio lado para poder pasar. Un poquito de miedo sentí atravesando ese caminito.

Me sorprendí. No se me hubiera ocurrido que había algo más allá.

Lo que vi era muy extraño. Olía a mucha humedad. Él se quedó paralizado, con las manos en la cintura como un superhéroe, viendo y preguntándose lo mismo que yo. ¿Qué es esto? ¿Qué hay allí? ¿Tiene algún significado?

Al fondo se veía una pared semicircular irregular con 9 entradas diferentes, identificadas con símbolos enigmáticos. Parecía una numeración.

  • ¿Qué son esos símbolos? Pregunté.
  • Parece hebreo antiguo. Podrían ser 9 de los 72 nombres de Dios de la Cábala, pero no sé en realidad.
  • ¿La qué?
  • Cábala.
  • ¿Qué es eso?
  • Cábala significa recibir, y representa un conocimiento místico muy poderoso basado en textos sagrados.
  • Pues aquí lo que vamos a recibir es un susto, repliqué con sarcasmo. ¿Y quién los escribió allí?
  • ¿Me viste cara de arqueólogo o qué?
  • !Ay, estúpido¡ Solo preguntaba.

Me daba miedo, pero un miedo que atrapaba mi interés como nunca antes. Quería salir, pero quería averiguar más. Dentro de este miedo, sentía algo mágico en esta caverna. Nunca había sentido miedo y seguridad al mismo tiempo. Parecía que una nueva historia estaba por comenzar.

El hombre se agachó y se asomó en la tercera entrada. Esta tenía la altura del tamaño de un niño de 3 años, y parecía el camino a una dimensión desconocida. Él se pone de rodillas, se adentra un poco más, gira su cabeza hacia mi, y me dice:

  • ¡Vente, vamos a explorar!

Tan pronto como lo dijo, sin él pensarlo, siguió el camino de la tercera entrada, gateando hacia otro mundo.

No lo podía creer, que atrevido este hombre. Estaba totalmente loco. Había llegado demasiado lejos. Yo no me voy a meter allí, pensé, así que salí y lo dejé allí adentro solo. Además, ni siquiera esperó que yo decidiera qué iba a hacer.

Cuando salí de la caverna, el Sol me encandiló fuertemente. Comencé a correr para encontrarme con mis amigos. No voy a seguir este juego con un desconocido. ¡No! Además, creo que inventó lo del hebreo y la cosa esa mística. Seguro es un charlatán. Detesto gente así.

Capítulo III

No pasó un minuto, cuando me detuve de repente. Volteé solo la cabeza. Miré a la caverna, y mi mente se quedó totalmente en blanco. Inconscientemente me devolví. Me armé de valor. Fui directamente hacia la tercera entrada, me puse de rodillas, y gateando entré por ese camino enigmático sin saber lo que me esperaba. No sabía que vendría un antes y un después de esta aventura.

El camino era tan estrecho, que ni siquiera podía girar para devolverme. El silencio era absurdo. Perdí toda la visión por la obscuridad. Mis palpitaciones aumentaban. Me dio un poquito de ansiedad, pero no me quedaba otra que seguir adelante. La intuición me hacía avanzar.

De repente un atractivo sonido empezaba a hacer presencia. Parecía agua cayendo sobre agua, como una cascada, haciendo música en mis oídos. La luz empezó a aparecer, y el camino se hacía cada vez más amigable, hasta que logré ponerme de pie para caminar sin obstáculos. Llegué.

¿Quéeeee? No podía creer a donde había llegado. Otra dimensión, otro mundo, otra cosa.

Capítulo IV

Imagínate, la cueva era gigante, linda. Había un lago azul turquesa. Los extremos se perdían. Se escuchaba el eco de la cascada, pero no estaba a la vista. Por un pequeño agujero solo entraba un rayo de luz, pero con una súper potencia que acentuaba los colores de este mundo. Me perdí en la belleza. Lo que faltaba era que aparecieran hadas y genios de la lámpara. A este punto, nada me sorprendería.

Y allí estaba el príncipe nadando en el lago. Sonreí. Lo miré con placer.

¿De dónde salió este caballero que me trajo hasta acá? No lo sé. Ya comencé a divagar.

  • Te estaba esperando princesa. ¡Vente! Exclamó.

Pensé, ¡ah no! No me voy a meter allí con ese hombre desconocido. En voz alta y siendo antipática le dije:

  • Sí eres atrevido. No tengo traje de baño, y no me voy a desvestir. Además, no te conozco para meterme contigo. Mejor me voy.
  • Precisamente, ven para que me conozcas princesa.
  • No me quiero mojar, no tengo ropa de cambio. Que van a decir mis amigos si me ven empapada después.
  • ¡Mejor! afirma el caballero. Así tendrás una historia que contar.

Yo generaba excusa tras excusa. Quería entrar, pero no. Me dije a mi misma ¡No! ¡No! ¡No! No lo hagas. ¿Qué va a pensar este hombre si me meto allí sola con él? No le daré el gusto. ¿Qué van a pensar mis amigos si se enteran?

Capítulo V

Solo me quité los zapatos y medias. Me acerqué a la orilla. Caminé sobre la arena húmeda. Sentía que mis pies se masajeaban al hundirse ligeramente en la arena. Nunca había tocado una textura tan suave con mis pies. El ambiente era seductor.

La verdad es que no me pude limitar más. Suspiré profundamente, y, totalmente vestida, me adentré en al agua pasito a pasito. Caminé hasta que el agua me llegó al cuello. Empecé a dar vueltas como una bailarina.

El agua se sentía refrescante, parecía el lago de la eterna juventud de cuentos de ficción. Me sentía muy bien aquí adentro. Quisiera que el tiempo se detuviera en este momento. Todos mis problemas, inseguridades y miedos desaparecieron en el agua como por arte de magia.

Ya no tenía prejuicios. Me sentí más viva que nunca. Me sentía segura de mi misma. El tiempo se había detenido.

Y allí estaba él. Mirándome detenidamente a unos 15 metros de distancia.

Nos quedamos viendo fijamente por unos segundos, y después, él se sumerge. Por tercera vez, desaparecía de mi vista; siempre hacía algo para crear tensión. Me tenía en una montaña rusa de emociones.

Segundo después sentí que sus suaves manos acariciaban mis pies, mientras conectaba un mágico flujo de electricidad por mi cuerpo. Me llenaba de energía y vida. Sus manos comenzaban a subir rozando mis extremidades, pasaban por mis piernas, caderas, espalda. Suspiré derretida por este hombre. Estaba en el aquí y ahora.

Totalmente parado detrás de mi, me toma por la cintura y me hace girar. Me abraza con increíble ternura. Me toma con firmeza gentil, coge un pequeño impulso hacia arriba, mi cuerpo lo sigue, y sutilmente nos sumergimos.

Quedé totalmente entregada a él, hechizada, encantada, enamorada. Nuestros cuerpos se unieron magnéticamente.

Debajo del agua, abrazados, nuestros labios se sellaron. Todo ocurría en cámara lenta. Sentía que respiraba debajo del agua como la sirenita. Nuestros corazones se aceleraban.

Lo que venía sería indescriptible.

Capítulo VI

Subimos a la superficie. Frente a frente, mirándonos profundamente a los ojos le digo, con voz muy temblorosa:

  • Ni siquiera sé cómo te llamas.
  • Llámame como tú quieras princesa.
  • ¡ok! Me gusta la idea, asentí. Te llamaréeeee…. Mmm ¡A verrrr! ¡Ayyy, no sé, no mi importa. Dije sonrojada y suspirando. Mi mente no estaba para pensar.

Continuamos...

Sus manos acariciaban todo mi cuerpo bajo el agua. Sus dedos se paseaban sobre mí de arriba hasta abajo, y volvían a su recorrido con mucho cariño. Le cedí el control y me dejé llevar, pero sintiéndome libre.

Cierro los ojos para disfrutar todo lo que ocurría y absorber toda esta energía maravillosa.

Nunca me había sentido tan relajada y en paz. Quedé flotando en el agua. Sus brazos no dejaban que me hundiera, mientras me contemplaba con un brillo en sus ojos. Me convertí en la princesa de un cuento. Me sentía amada.

Capítulo VII

Empecé a sentir que una corriente de agua nos empezó a desplazar con ligereza. El lago comenzó a hacer pequeñas olas.

Las olas y la corriente aumentaban su potencia poco a poco.

Salí del trance en el que me encontraba y me puse en estado de alerta. Intercambiamos miradas de preocupación. La corriente tomó el control de nuestros cuerpos, nos arrastraba sin piedad. Se me disparó la adrenalina.

La corriente nos estaba llevando hacia la cascada misteriosa. La situación se hizo perturbadora. Él me sujeto con mucha fuerza para mantener mi cabeza fuera del agua.

Nos adentramos en la caída de agua que comenzó a golpear nuestros cuerpos. Perdimos la visión. Me dio mucho miedo.

Atravesamos la cascada, y la turbulencia cesó de repente. Pasó el gran susto, pero nuestros corazones aun latían irregularmente. Estábamos a salvo, pero no sabíamos a dónde habíamos llegado. Logramos ponernos de pie con el agua a nivel del pecho. Me escurrí la cara para poder abrir los ojos. Mi visión regresó. No podía creer lo que estaba viendo, cuando él dice:

Nota del autor: ¿Quieres leer el próximo capítulo?

¿Qué opinas?

Siempre quise escribir historias, pero nunca lo hice. Esta es mi primera historia en un relato corto. Lo inventé el Sábado entre las 11 pm y 1 am. Luego, pulí algunos detalles, aunque sigue siendo un borrador.

Last Comments

Marametta Esta genial👏👏👏😊

5 months ago

AlfredMuller @marametta graciasssss por tus palabras alentadoras

5 months ago

chocobandi Estuvo interesante. Próximo capítulo?

5 months ago

Assunta Y, ¿Qué pasó después? Si, necesito el próximo capítulo 🤗🌟🦋

3 months ago

AlfredMuller Gracias @Assunta próximamente

3 months ago

gabourbina Hace falta el próximo capítulo. Muy bien escrito e intensa está historia. Felicidades

2 months ago

veronicanathalid Próximo capítulo, muy bien descrito todo,al punto de quedar esperando a ver a dónde los llevo esa corriente.

2 months ago